Di
la verdad…
Estaba completamente segura
de lo que estaba asiendo, quería verlo con mis propios ojos, se que probable
mente esta sea una mentira y que solo están jugando con migo, pero valía la
pena, antes de subirme al carro negro mire fijamente a Harry el cual no despegaba su mirada de mi,
estaba paralizado, parecía que no savia que hacer, asi que para calmarlo un
poco le dije:
- adiós Harry- intente decirle eso con una gran sonrisa en
el rostro. Pero no podía
Ya adentro del carro mire
para la ventana durante todo el viaje.
Pensando, pensando…
“porque, porque me fui de su
lado, quiero estar con él, lo extraño, he sufrido demasiado sin él, estás
semanas han sido horribles no paro de
pensar en él, porque lo dije… si ya recordé porque lo dije… pero… si lo que me
dijo este hombre es cierto, porque me
ocultan tantas cosas… parece que mi vida es una mentira tras otra, parece
un circulo vicioso, ¿por qué no me dicen
la verdad? Parece como si me quisieran ocultar mi vida entera, me parece que yo
también tengo derecho a saber lo que pasa, a saber la vida de mi familia…
quiero saber,¿ por qué no puedo saber?”
Hubo un momento de silencio,
no era de esos momentos en lo que uno se quiere desaparecer del mundo ya aquel ese silencio es lo mas
incomodo del mundo, no ese silencio no
era incomodo, más bien era relajante, calmaba mis tenciones y me despejaba la
mente. Todo lo que veía a trabes de la ventana
me parecía normal. Las cosas nunca serán buenas, por más que intente disimular nunca me sale bien… de un instante a otro mi celular comenzó a
sonar, conteste… la hermana del orfanato me dijo algo, no podía creer que por fin lo avaí conseguido.
Después de una larga charla, me dijo que
después tenía que ir al orfanato avía
que aclarar, algo importante. Después
colgué mi celular y seguí mirando la
ventana, atentamente.
Será que las cosas por fin
están cambiando, desde que yo recuerdo, no e tenido una noticia tan buena desde
que me dijeron que supuestamente “mi hermano seguía con vida”.
Mi vida no fue como las de
muchas niñas ya que mi crianza no fue hecha por dos padres amorosos, aparecer
tuve un hermano al cual nunca
conocí y el cual se izo amigo de
un asesino. En el preescolar nunca fui de esas niñas gritonas, ni muy sociales,
era más bien cayada y dormilona, ya en la primaria conocí
a mis dos mejores amigos, katy y Víctor,
nunca nos separábamos, parecíamos una sola persona, aunque aún seguía siendo
cayada, miedosa, dormilona y un poco soñadora, y mis amigos asían que mis
sueños se vieran tan fáciles y
divertidos, yo soñaba con todo tipo de cosas, soñaba con ser una
princesa, con ser música, bailarina, cantante,… asta soñaba que algún día me…
adoptara un familia, cariñosa y sobretodo amorosa con migo.
Mis sueños después se
convirtieron en ilusiones tontas, pero
mis amigos siempre estuvieron hay para mi, para consolarme, para hacerme sentir
mejor, jamás me avía sentido tan segura al lado de una persona en esos
momentos, pero todo cambio cundo katy se tuvo que mudar de casa ya que sus
padres consiguieron trabajo en el extranjero, así que me quede sola con Víctor,
ya aviamos pasado de ser los 3 increíbles a ser los 2 increíbles, las cosas
empezaron a cambiar los primeros días me sentía extraña al lado de Víctor, pero después me di cuenta que el
solo era mi amigo y hasta creo que lo trataba como si fuera mi hermano, lo
quiero mucho…
Ya después cuando comencé
hace dos años el bachillerato conocí a más personas, por ejm
·
cuando estaba en sexto entro una niña nueva, era muy espontanea y
divertida, el problema era que ella era demasiado enfermiza y después de las vacaciones se mudo de casa y
jamás la volvimos a ver.
·
Cuando
estaba en séptimo entro una niña, ella
era increíble era muy bonita y delicada,
ella era blanca como la nieve y sus cabellos eran tan dorados como el sol, era
una niña albina, y me encantaba estar con ella
y a Víctor también le gustaba pasar tiempo con ella, poco tiempo después
nos volvimos inseparables, esa niña era especial, espontanea, agradable y
demasiado abierta a las personas, yo la envidiaba, envidiaba la forma en la que
le hablaba a los demás con tanta tranquilidad, sin miedo de que la criticaran,
era increíble, parecía que no le tenía miedo a nada ni a nadie, otra cosa que
envidiaba de ella era que siempre estaba linda, para lo que fuera ella se
arreglaba, ella era un hermoso brote pero como tal, parecía una porcelana igual
de hermosa e igual de delicada, tenía que cuidarse para no caer al suelo y no
quebrarse, pero un día en clase de deportes ella se cayó al suelo y se quebró en pedazos, ella
murió, sufría del corazón y en aquella
clase se quedo sin aire, la intentaron ayudar pero ya era demasiado tarde,
estaba tirada en el suelo, nuestra querida porcelana se avía quebrado. Su
pérdida fue insuperable. Siempre extrañare a mariana Tamayo.
Pero
su pérdida fue algo bueno ya que pocos meses de su muerte, dije lo que sentía a
mis compañeros y compañeras de aula, me
escucharon atentamente y hasta lágrimas salían de sus ojos, era satisfactorio
que ellos sintieran mi mismo dolor.
·
ya después en octavo conocí a más personas, era demasiado agradable estar
con ellas, es más aun salgo con ellas, me encanta su compañía, pero yo no
cambiaría la compañía de Víctor por nada en este mundo, el ha sido mi mejor
amigo desde la infancia, el conoce todo acerca de mi y yo conozco a todo acerca
del, es agradable su compañía, además el ha estado cuando yo mas lo necesito y
más que nada a estado con migo con respecto alo de Harry…
En ese momento sonó mi
celular, -hablando del rey de roma- pensé
- que quieres Harry
-por favor, sal de ese
carro- me dijo con voz suave
-NO, claro que no saldré de
este carro, quiero saber la verdad
- te lo aseguro, no te
gustara saberlo
En ese momento coge el
celular, me parecía una tontería discutir con el, yo quería saberlo todo y no
quiera mas escusas.
Poco tiempo después llegue a mi destino, el carro negro me dejo en la entrada del
lugar, parecía solo pero no lo estaba, era un hospital… un viejo hospital,
¿pero porque me trajeron aquí? Yo que tenía que hacer en hospital. No tenía
sentido, de pronto entre las sombras apareció uno de los médicos de cabellos oscuros, piel pálida, parecía algo enfermizo, sus ojos eran tan negro que mi reflejo se podía ver en el, después de un pequeño intercambio de miradas el me dijo con ternura
- hola, tu debes de ser
melissa ¿ cierto’?
- si soy yo- dije algo insegura
- te estuvimos esperando
durante mucho tiempo, adelante pasa el hospital no están malo como luce, bueno
melissa cuéntame, es verdad que eres
huérfana,
- si… si… lo soy,- lo dije
fuerte mente, pero después se escapo una palabra de mi boca, pero creo que la
dije tan pasito que el médico no la alcanzo a oír bien.
- ¿y dime conoces a un tal
Harry.?
- sí, lo conozco
-¿¿porque ya no vives con
él??
– hubo un pequeño problema
– hubo un pequeño problema
- ¿ese problema tiene que
ver con miguel tu hermano?¿ cierto?
- sí, pero… usted como sabe
acerca de mi hermano.
- es sencillo, pues veras yo
soy su medico de familia, me encargo de registrar cada acontecimiento de tu familia, por eso lo se
- como…
- si, lo que ocurre es que
as estado involucrada en una mentira bien hecha por tu hermano y Harry.
- imposible…Harry... el .... no
- Harry ¿Qué?
- HARRY ... mato a mi hermano .... el ...mi hermano lo redacto en un diario que me dejo junto con unos objetos justa mente en mi avitacion
- vez que te dije, eres
parte de una mentira- me dijo con voz burlona
- IMPOSIBLE- le grite – mi
hermano jamás me aria esto.... harry tampoco lo aria
- pero tienes evidencia que
lo demuestre, yo creo que no
- pero…- era verdad no tenia
evidencia que demostrara que Harry abia matado a mi hermano,
- sabes las mentiras no son
buenas, y según uno de mis pacientes
deves saber la verdad.
En ese momento me sentía mal,
me sentía utilizada pero el doctor
estaba en lo correcto, ya era momento de yo saber la verdad. Caminamos en un largo pasillo sin dirigirnos la palabra, el aviente se
sentía pesado y triste, algo un poco escalofriante.
Al finalizar el pasillo
avía una gran puerta que dirigía a una de las evitaciones, la lámpara
que estaba en sima de ella no funcionaba nada bien y esto asía que se viera mas
escalofriante, mi corazón latía a mil, quería saber lo que avía detrás de esa
puerta, estaba templando, el doctor coloco su mano sobre mi cabeza y me dijo
que mantuviera la mente abierta; respire
profundo, y cuando estaba a punto de abrir la puerta…
- MELISSA, NO LO HAGAS- era
la voz de Harry, se notaba que avía corrido, para solamente detener este
momento
-¿por qué no quieres que
abra la puerta?- le pregunte inquieta mente
-por favor no la abras, te
lo ruego- su voz sonaba preocupada
-Harry dime la verdad ¿ qué hay detrás de esa puerta?
-no hay nada, solo un
enfermo que debe estar muriendo, el doctor de seguro te quería asustar con tu
hermano… jajaja no te parece gracioso-
-no- dije seria mente
-melissa, ¿quiere saber lo
que hay detrás de esa puerta? Créeme no te estoy mintiendo, mira.- me dijo el
medico
-NO, ella no va a mirar, es
por su bien- dijo Harry un poco enojado
- pero es mejor que lo vea
ahora ¿no te parece Harry?- dijo el médico un poco impaciente
Parecía que esos dos se iban
a matar, porque solamente querían tomar
mi decisión de abrirla o no abrirla, de un momento a otro Harry coloco sus
manos sobre mis hombros, y me arrastraba asía la salida, parecía que ya avía
tomando mi decisión. Ya aviamos avanzado bastante cundo escuche una voz muy
débil que me llamaba.
- melissa, melissa, mily my
mily- la voz sonaba familiar, de un momento a otro deje de caminar, me quede
inmóvil, baje la cabeza, perdí la noción del tiempo, los ruidos que sonaban a
mi alrededor no eran relevantes y
empecé a recordar, el único ruido que sonaba era de aquel nombre mily ,
mily .
De un momento a otro me
encantaba en una gran evitación de color blanco, avía una cuna en una de las esquinas, avían muchos
juguetes, era la evitación de una bebe, de una momento a otro entro un niño de
cabellos rubios y ojos azules, se dirigió asía la cuna y saco a una niña, y la
empezó a arrullar. Le cantaba una linda canción, después apareció otro niño en
la habitación y le dijo
- ¿seguro de quela quieres
dejar en manos del orfanato?
- si, allá de brindaran más
seguridad,
- la ¿extrañaras?
- demasiado, espero que me
recuerde cuando grande, yo iré por ella
cundo cumpla 18 años, y volveremos a esta casa, hacer una familia.
- yo también la extrañare
- siempre extrañare a mi
querida mily, la amo, la mo enverad
De un momento a otro todo se
izo mas claro para mi, el niño que tenia a
la bebe en sus brazos era mi hermano, eso significaba que la niña que
estaba entre sus brazos era… era... Yo,
no podía creerlo. De un momento a otro las cosas volvieron a la normalidad,
Harry mocionaba mi nombre.
- meissa, melissa
-hermano… hermano- decía en
voz baja, sin moverme.
- que dices melissa- dijo el
médico, preocupado
- hermano, hermano – cada
vez que decía esas palabras las lagrimas empezaban a brotar de mis ojos,-
hermano, hermano- empecé a decir un poco más duro, pero no era muy entendible,
esto ocasiono que Harry dijera.
- melissa, dilo fuete, no te
escucho bien
- ¡HERMANO! ASÍ DE DURO
QUIERES QUE DIGA- dije ofuscada
En ese momento Harry me tomo
de las manos y me dijo con voz seria
- nos vamos.
Pero me solté de sus manos y
Salí corriendo asía la última habitación, Harry grito mi nombre con ofuscación
y miedo, mientas que el doctor me
observaba fijamente. Me detuve para abrir la puerta, mi corazón latía fuerte
mente, estaba sudando, quería saber que si la persona que estaba detrás de esa
puerta conocía a mi hermano, cuando estaba a punto de abrir la puerta volví a escuchar
- melissa, melissa, mliy mi
querida mily
Las lagrimas salían de mis
ojos, mi mano sujeto la perilla con fuerza pero de un momento a otro la puerta
se abrió y vi a un hombre, el cual me miraba de pronto ambos estábamos
llorando, corrí a abrasarlo y el corrió a abrasarme, ambos estábamos tirados
en suelo llorando, abrasados con fuerza de un momento a otro yo le dije
- he… hermano te amo- dije llorando
- mily yo también te amo, te
extrañe demasiado
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